El significado de la matzá, el pan sin levadura en la Biblia

27 de abril de 2016

matzaLa comida de Pascua (Pésaj) marca el inicio de la “Fiesta de los panes sin levadura (matzot)” que se extiende durante una semana. Israel fue encomendado a comer pan sin levadura, pan matzá sin levadura (jametz) en él, durante toda una semana. Así es como la gente judía en Israel ha estado crujiendo su camino a través de las múltiples láminas cuadradas de pan matzá y mirando con nostalgia las vitrinas de las panaderías cerradas desde hace un tiempo. ¿Pero, qué significa esto? La respuesta más obvia es que es un recordatorio del rápido éxodo de Egipto, cuando no había tiempo para que el pan subiera. Pero hay un pequeño problema con esa explicación…

Instrucciones Oportunas

Dios habló por primera vez a Moisés sobre sus planes para la Pascua en Éxodo 12:1-5, diciendo, “…hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: El día diez de este mes tome cada uno un cordero, según sus familias paternas, un cordero por hogar… y lo tendréis encerrado hasta el día catorce de este mes, y toda la asamblea de la congregación de Israel lo inmolará al atardecer.” Por cierto, este ritual de sacrificio de corderos de Pascua todavía se practica por el pueblo samaritano en el monte de Gerizim hasta este día. Pero volviendo al punto – Dios presumiblemente da esta instrucción al comienzo del mes, ya que él dice “este mes”, y debió ser por lo menos antes del día 10 de ese mes, ya que es esa fecha en que Dios le dice a Moisés que cada uno tiene que elegir su cordero. Entonces tenían que matarlo en el 14. Por lo que incluso, si Dios le dijo a Moisés todo esto el día 9, que sigue siendo 5 días antes de la Pascua … ¿Por qué no tendrían suficiente tiempo para dejar leudar el pan?

El verso 39 establece, “y de la masa que habían sacado de Egipto, cocieron tortas sin jametz, pues no había leudado, por cuanto habían sido echados de Egipto y no pudieron demorarse ni tampoco habían preparado provisión para sí mismos.” Pero, ¿si sabían que tendrían un poco de prisa, por qué no podrían haber iniciado el proceso de elaboración del pan antes? Sin embargo, la prisa no es el único problema con este asunto del pan sin levadura. De hecho, el imperativo de deshacerse de todo el jametz se hace evidente en todo el resto del capítulo:

“En el primero, en el día catorce del mes, por la tarde, comeréis matzot [pan sin levadura] hasta el veintiuno del mes por la tarde. Durante siete días no se hallará [jametz] levadura en vuestras casas, porque todo el que coma cualquier cosa jametz, tanto extranjero como natural del país, esa persona será cortada de la congregación de Israel. No comeréis jametz. En todas vuestras viviendas comeréis panes sin levadura.” (ibid. 18-20)

¿Cuál es el problema con la levadura?

Es un poco confuso en cuanto a qué es lo que Dios está haciendo con esto, y por qué la eliminación de la levadura es tan importante. Como es el caso en muchas situaciones, el Nuevo Pacto (Brit Hajadashá) arroja luz sobre el asunto para nosotros.

1 Corintios 5:6-8 traza un paralelo entre el jametz (levadura) y el pecado – sobre todo el pecado del orgullo. “Su jactancia no es buena. ¿no sabéis que un poco de jametz hace fermentar toda la masa? Deshaceos del viejo jametz, para que podáis ser una nueva masa, tal como lo son, sin levadura, por el Mesías, nuestro Cordero Pascual, que ha sido sacrificado. Por lo tanto, celebremos la fiesta no con el viejo jametz, el jametz de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, la matzá de sinceridad y de verdad”.

La idea de ser “hinchado o fermentado” con orgullo también es mencionada en otro lugar por Pablo en 1 Corintios 4:18, 8: 1 y Romanos 11: 21-31. El simbolismo es claro – el pan crecido e hinchado con levadura es una reminiscencia del orgullo pecaminoso, y el pan sin levadura, matzá, es humilde, sencillo y puro.

Sin duda, es suficiente dejar la levadura simplemente en el aire para tener un efecto sobre la masa, por lo que, especiales esfuerzos tienen que ser efectuados para evitar que se levante. El pan tiene líneas marcadas a través de él, y los agujeros perforados a través de él son para ayudar a mantenerlo bajo. Esto nos recuerda cómo Yeshúa, humilde, puro y sin pecado, fue trazado y perforado, tal que ha dado su propia vida para el último sacrificio de Pascua.

Otro aspecto interesante respecto al pan matzá en la cena de la Pascua es la tradición del “afikomán” que se desarrolló más o menos en la época de Yeshúa, en la época romana. Afikomán es una palabra griega que significa “dulce” o “lo que viene después” (refiriéndose a un postre), y fue inspirado por las costumbres romanas, tanto para que el Seder de Pascua hoy lo contenga. La tradición es mantener tres matzot en una cubierta, romper la matzá del medio en dos, y ocultar una parte de ella. A los niños se les anima a buscar la mitad oculta, la cual es redimida por un dulce cuando se encuentra. Esto nos puede hablar del Padre, Hijo y Espíritu Santo – con el “Hijo” siendo expuesto, roto, escondido por un tiempo, y trayendo la redención – la más dulce recompensa que alguna vez probaremos. A diferencia del pan matzá plano, no hay cantidad de líneas y agujeros en la matzá que pudieran mantener a Yeshúa bajo. No había orgullo en él en absoluto, pero se levantó de nuevo, y se levantó a la diestra del Padre ahora en gloria, exaltado por encima de cualquier otro nombre, debido al increíble sacrificio que hizo por ti y por mi liberándonos de la esclavitud, el pecado y la muerte.

El Pan de la Remembranza

En la cena de Pascua, parte de la ceremonia es comer el pan matzá todos juntos y recordar a cada uno de los demás diciendo, “este es el pan de la aflicción que comieron nuestros padres en Egipto”. Este simboliza la aflicción, la esclavitud, la falta de ostentación. Está diseñado, junto con toda la comida de la Pascua, para ayudar a los hijos de Israel a volver a representar el evento de la Pascua, año tras año, donde cada generación cuenta la historia a la siguiente generación. Era una cuestión de recordar lo que Dios había hecho por ellos, en que fueron rescatados de la esclavitud y la muerte.

En el tiempo, Yeshúa sostendría esta misma matzá de Pascua y diría a sus seguidores, no: “este es el pan de la aflicción que nuestros padres comieron en Egipto“, pero “este es mi cuerpo, que por vosotros es partido. Haced esto en memoria de mí”. No es casualidad que la muerte de Yeshúa fuera en el momento del sacrificio de la Pascua, porque toda la historia de la redención fue un gran eco de una redención aún mayor que había de venir, planeada por el mismo compositor que orquestó el milagroso éxodo. Amigos, servimos a un Dios poderoso e ingenioso que tenía todo planeado desde el principio.

Fuente: ONEFORISRAEL

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