La Liturgia de Oraciones de las Altas Fiestas

Por Aaron Eby

blowing shofarCaracterizadas por una sensación de sobrecogimiento, estas oraciones son un recordatorio constante de que nos encontramos ante el Rey del Universo.

Rosh Hashaná’ y ‘Yom Kipur’ son días de fiesta para las que intensas y prolongadas oraciones litúrgicas han sido escritas. Estos días (y los días intermedios) son conocidos como los días de Altas Fiestas. En hebreo, son llamados ‘Yamim Noraim’, que significa ” Días Temibles” o “Días de Terror.”

Mientras que las tres fiestas de peregrinación (Pesaj, Shavuot y Sucot) se caracterizan por una gran alegría, los días de Altas Fiestas acarrean un muy diferente grado de emoción. Comenzando con ‘Rosh Hashaná’, donde solemne introspección se combina con determinación y esperanza; hasta ‘Yom Kipur’, donde el ambiente se ha convertido en penitencia y dependencia total de Dios.

Estos diez días están caracterizados tradicionalmente por una sensación de temor y azoramiento, un reconocimiento constante que estamos de pie ante el Rey del Universo. Este tiempo es entendido como un tiempo de juicio para el próximo año.

Las oraciones de los días de Altas Fiestas siguen la misma estructura litúrgica judía de la semana, shabat y oraciones festivas. Sin embargo, hay muchas características importantes y adiciones a estas oraciones, que se examinarán en este artículo.

Tal vez la característica más singular de las oraciones de las Fiestas que las diferencian de los rezos del resto del año es que contienen ‘piyutim’, que son poemas litúrgicos destinados a embellecer estas oraciones. En ‘Rosh Hashaná’ y ‘Yom Kipur’, los ‘piyutim’ constituyen parte muy importante de los servicios en la oración diaria.

Echemos un vistazo a algunas de las estrofas y pensamientos únicos detrás de las oraciones de las Altas Fiestas.

Rosh Hashaná

El nombre hebreo ‘Rosh Hashaná’ significa literalmente “cabeza del año”, pero se le conoce en la Torá como ‘Yom Teru’á[1] (“Día de tocar trompeta”) y ‘Zikarón Teru’á[2] (“Recuerdo de tocar trompeta”).

El mensaje predominante de las plegarias de ‘Rosh Hashaná’ es el reconocimiento y la aceptación de Dios como Rey de todo el mundo. Un tema secundario es el inicio de un nuevo año, con la esperanza y súplica de que él brindará bendición, bondad y paz. El pesar por los errores son más que expresados en este día, y a menudo encontramos difícil de entender por qué debemos ser juzgados favorablemente y recompensados ​​con otro buen año.

El Libro de la Vida y los 10 Días Terribles

Recuérdanos para vida, oh Rey que causas la vida, e inscríbenos en el libro de la vida, por causa tuya, oh Dios viviente…

A lo largo de los Días Terribles, líneas suplementarias son insertadas en varias de las bendiciones de la ‘Amidá [3], a veces haciendo referencia a la inscripción en el Libro de la Vida. De hecho, el concepto de Libro de la Vida aparece en varios lugares de las plegarias de ‘Rosh Hashaná‘. Esto es a menudo llamativo para la gente de trasfondo cristiano, que está familiarizada con la frase procedente del libro de la Revelación solamente. Sin embargo, la frase también aparece en el Salmo 69:29 (o Sal. 69:28), e ideas similares se encuentran en otras partes de las Escrituras Hebreas. [4]

Unetané Tokef (“Afirmaremos el Poder”)

Afirmaremos el poder de la santidad de este día, porque es imponente y temible… Abrirás el “libro de los recuerdos”, que se leerá por sí mismo, y el sello de todos los hombres está en dentro de él… En ‘Rosh Hashaná’ serán inscriptos y en ‘Yom Kipur’ serán sellados cuántos se irán y cuántos serán creados, quién vivirá y quién morirá… pero el arrepentimiento, la oración y la caridad remueven el mal decreto…

La oración conocida como ‘Unetané Tokef’ fue escrita originalmente para ‘Rosh Hashaná’ hace alrededor de mil años, pero debido a su dramática y conmovedora historia tras ella llegó a ser incluida también en ‘Yom Kipur’. Esta pretende evocar una sensación de sobrecogimiento como aquel que se encuentra ante el trono de juicio de Dios. Esta habla de la humanidad pasando delante de Dios como ovejas pasadas bajo la lista de un pastor, la cual guarda relación con la parábola de Yeshúa de las ovejas y las cabras. [5]

Mientras que la oración describe la fragilidad absoluta y la fugacidad del hombre– y el temor que uno sentiría en un juicio– ésta también reconoce la misericordia suprema de Dios, afirmando que un cambio de corazón y de vida volcará hasta el más severo decreto de castigo.

Uvején (“Y por tanto”)

Y por lo tanto, inspira temor, oh Señor nuestro Dios, sobre toda Tu obra, y veneración sobre todo los que creaste. Que toda Tu obra de tema, y que todo lo creado se incline en adoración a Ti…

En ‘Rosh Hashaná‘, la bendición particular de la ‘Amidá‘ que reconoce la santidad de Dios se expande con una oración adicional que acarrea la era de la redención en etapas sucesivas: a) el reconocimiento y el temor a la soberanía de Dios; b) el cumplimiento de las promesas redentoras, incluyendo la restauración de Jerusalén y la venida del Mesías, y; c) el regocijo de los justos, cuando la maldad sea eliminada de la tierra. En este momento, la realeza de Dios se manifiesta plenamente.

La oración repite la frase ‘uvején’ (ובכן), que significa “y por lo tanto,” en varias ocasiones, lo cual es una alusión a Ester 4:16: “y por lo tanto, yo vendré ante el rey…“ La reina Ester vino delante del rey para abogar por la salvación de su pueblo, a pesar de que no tenía derecho legal de hacerlo. Del mismo modo, Israel rezó valientemente a Dios por salvación, confiando únicamente en la misericordia de Dios.

La Amidá de Nueve Bendiciones

Y pueda la atadura (akedá) comparecer ante Ti, cuando nuestro padre Abraham ató a su hijo Isaac sobre el altar, y suprimió su [paternal] compasión a fin de cumplir con Tu voluntad de todo corazón. Así pueda tu compasión suprimir Tu ira…

En los sábados (shabatot) semanales y otros días de fiesta, la ‘Amidá’ normalmente consta de siete bendiciones, en el que la bendición central se enfoca en la santidad de ese tiempo en particular. Durante el servicio de ‘Musaf’ [6] de ‘Rosh Hashaná’; sin embargo, hay tres bendiciones centrales en lugar de una, aumentando el número total de bendiciones a nueve.

Las tres bendiciones son “Maljuyot (Reinos)”, “Zijronot (Rememoraciones)” y “Shofarot (Cuernos de carnero)”. Cada bendición contiene una secuencia de diez versos que se centran en el tema de la bendición: tres de la Torá, tres de los Escritos, tres de los Profetas, y un verso final adicional de la Torá. Al final de cada bendición, el shofar es sonado en varias ocasiones.

La bendición de “Maljuyot” es una edición ampliada de la oración ‘Aleinu’, la cual declara la supremacía de la realeza de Dios y la eventual eliminación de la idolatría de la tierra.

Las bendiciones de “Zijronot” solicitan que Dios recuerde los pactos que Él ha hecho, y que se centre en la fidelidad de Abraham al ofrecer a su hijo Isaac a Dios.

La bendición de “Shofarot” comienza describiendo la entrega de la Torá en el Monte Sinaí, que estuvo acompañado por el sonido de un estremecedor shofar. Concluye con la descripción del estallido del gran shofar en la venida del Mesías, cuando Israel será reunido de nuevo en su tierra.

Yom Kipur

Yom Kipur‘ está grabado en la Torá en hebreo como ‘Yom HaKipurim’, “el Día de las Expiaciones.” Mientras que los antiguos servicios del Templo se centraron en la intercesión del sumo sacerdote en nombre de toda la nación, las oraciones de la sinagoga están más centradas en el individuo como miembro de Israel. El arrepentimiento es el enfoque central cuando los fieles confiesan sus pecados ante Dios y piden perdón con contrición y urgencia.

Barúj Shem Kevód— ¡Dicho en voz alta!

Bendito es el nombre de la gloria de Su reino por siempre jamás.

En todos los demás días del año, esta segunda línea insertada del Shemá es leída en voz baja. Sin embargo, en ‘Yom Kipur’, ¡esta línea se proclama en voz alta!

La ‘Mishná’ registra que en los días del Segundo Templo, el Sumo Sacerdote justamente pronunciaría el nombre sagrado de Dios cuando confesaba los pecados ante los oídos de todo pueblo en ‘Yom Kipur‘. (Este nombre de Dios usualmente no se pronuncia cuando está escrito debido a su santidad.) Al oír ese nombre dicho en voz alta, todos los adoradores presentes se postraban sobre sus rostros, proclamando “Bendito es el nombre…” en respuesta a la extrema santidad de ese momento.

En el mundo actual, la realeza de Dios no es fácilmente evidente. Esto se corresponde con el recitado diario de esta línea en voz baja. ‘Yom Kipur‘ nos recuerda el día por venir cuando la soberanía de Dios será inconfundible, y entonces recitaremos la línea en voz alta.

Vidúi (“Confesión”)

Y no te ocultes de nuestras plegarias, pues no somos tan insolentes ni tan duros de cerviz como para decir ante Ti, “Oh Señor, Dios nuestro y Dios de nuestros padres, somos justos y no hemos pecado, porque nosotros y nuestros padres hemos pecado…”

Una de las características importantes de las oraciones de ‘Yom Kipur‘ es la recitación de ‘Vidúi’ a continuación de la ‘Amidá’ durante cada uno de los servicios. ‘Vidúi’ significa “confesión”, y su origen está en el mandamiento de la Torá en el que el sumo sacerdote confesaba los pecados de Israel poniendo su mano sobre la cabeza del chivo expiatorio. [7]

Al recitar ‘Vidúi’, el que reza golpea su pecho con el puño como una expresión de dolor cada vez que un pecado es mencionado. Yeshúa se refiere a este gesto de arrepentimiento en una parábola. [8]

Neilá (“Cierre”)

¡El SEÑOR, él es Dios!

Las oraciones de ‘Yom Kipur‘ son aún más únicas porque, en adición a los servicios de oración que se encuentran en cada día de reposo y fiestas (Maariv, Shajarit, Musaf y Minjá), una quinta y última hora de oración es añadida en el último momento antes de finalizar ‘Yom Kipur’.

Este servicio final se llama la ‘Neilá’, que significa “cierre”, y se dice que corresponde tanto al cierre de las puertas del Templo en la noche como al cierre de las puertas del cielo cuando ‘Yom Kipur’ llega a su fin. Un final con una larga ráfaga de toques de ‘shofar’ señala que el Día de Expiación ha terminado.

La solemnidad tradicional y naturaleza exasperada de los Días de Altas Fiestas se puede confundir con la incertidumbre acerca de si uno pueda estar bien o no con Dios. Por el contrario, este día está destinado a traer mero reconocimiento a fin de mantener una relación sana con nuestro Padre en el Cielo, la humanidad debe sentir un pesar sincero acerca de nuestros pecados y tomar la iniciativa en confesar nuestros errores y hacer cambios. Además, el arrepentimiento, la confesión de los pecados y la oración por el perdón son completamente coherentes con el mensaje del Evangelio— que son su esencia misma.

Notas Finales:
  1. Números 29:1.
  2. Levítico 23:24.
  3. La plegaria de la Amidá es conocida como la "Oración de Pie" y es rezada tradicionalmente tres veces al día por el devoto Judío. La Amidá está compuesta de varias estrofas de bendición, agradecimientos y peticiones.
  4. Comparar Éxodo 32:32-33 e Isaías 4:3.
  5. Mateo 25:32-33.
  6. El servicio de Musaf usualmente sigue a los servicios de rezos regulares, pero ofrece rezos adicionales para quienes desean continuar rezando por un periodo más largo. Musaf es una palabra Hebrea se deriva de la raíz, "adicionar."
  7. Levítico 16:21.
  8. Lucas 18:13.

Fuente: FFOZ. Adaptado de: Messiah Magazine #97, escrita por Aaron Eby.

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