El nombre de “YHVH” y “YESHUA”

por Paul Sumner

YHVH hashemEn la Biblia Hebrea el nombre personal de Dios es el sustantivo más usado. Este se menciona sobre 6.800 veces. En textos Hebreos es deletreado solo con las consonantes: Y-H-V-H, y es llamado el nombre de “Cuatro-Letras”, Tetragramaton en Griego.

El Judaísmo Rabínico se refiere a este como “Hashem” — literalmente, “El Nombre” (el “ha” es el artículo adjunto como prefijo “el”). En tiempos bíblicos “YHVH” fue hablado con el acompañamiento de sonidos vocálicos. Pero en algún momento antes del primer siglo la pronunciación fue suprimida gradualmente por reverencia. En base de la evidencia lingüística, los historiadores han reconstruido cómo fue probablemente pronunciado.

(Para ver la diferencia entre “YHVH” y “YHWH,” vea “Detalles en profundidad” a continuación.)

En la Biblia, algunos nombres de personas contenían una forma del Nombre de Dios (Josué, Isaías, Oseas). El nombre Judío Griego “Jesús” también está vinculado en hebreo con el Tetragramaton, un hecho que abre ideas profundas sobre pasajes del Nuevo Testamento.

En el mundo antiguo de la Biblia, los nombres tenían significados. Algunos nombres representaban el deseo de los padres (o de Dios) sobre un niño para cumplir un determinado destino. O un nombre podía describir el carácter esperado de un niño. O si en su vida posterior no estaba a la altura de su nombre característico, podía ser renombrado. A veces Dios renombró personas. Tenemos el caso de Abram/Abraham, Jacob/Israel, Jedidías/Salomón.

Nombre de Dios

El nombre personal de Dios — YHVH — puede ser definido etimológicamente o gramaticalmente. Los lingüistas Hebreos creen que yhvh es una forma del verbo havah, que significa “ser o llegar a ser”.

 YHVH   יהוה

Específicamente, muchos lingüistas dicen que yhvh es la conjugación en tercera persona singular masculina de un Qal imperfecto. Siguiendo los patrones normales de la gramática Hebrea, las vocales “a” y “e” deberían ser añadidas a esas consonantes, dándonos la palabra “YaHVeH.” Esta pronunciación está sustentada por tempranos textos bíblicos en Griego que deletreaban el nombre “Iaoue” (Ya-u-eh) y “Iabe” (Yabe; aquí no hay sonido de “v” en Griego). [La forma de deletrearlo “Yahweh” es discutida más abajo.]

 YaHVeH    יָהְוֶה

¿Qué significa “Yahveh”?

Cómo él se reveló a Moisés, el nombre completo de Dios es en realidad Ehyeh asher Ehyeh — “Yo seré el que seré.” Ehyeh es la forma en primera persona del Qal imperfecto del verbo havah: “Yo seré.”

Dios dijo a Moisés: “Así es como le dirás a los hijos de Israel, ‘Ehyeh — Yo seré’ me envió a ustedes” (Éxodo 3:14-15). Ehyeh por sí mismo es el nombre acortado de Dios cuando el habla de sí mismo en primera persona:

 ehyé asher ehyé    אֶהְיֶה אֲשֶׁר אֶהְיֶה

En contraste, cuando la gente se refiere a Dios en tercera persona, él les enseñó a decir “Yahveh — Él será” (no “Yo seré”). [ֻInsights de Gerald H. Wilson, Psalms Volume 1 (Zondervan, 2002), p. 210.]

Detalles en profundidad

(1) En muchas publicaciones académicas, comentarios Bíblicos, y unas pocas versiones de la Biblia Cristiana el Nombre es deletreado Yahweh.

Lingüistas hebreos creen que la tercera consonante era originalmente pronunciada como “w” (la letra es nombrada “waw”). En el tardío hebreo esta pronunciación fue cambiada a una “v” y a la letra llamada “vav.” Hoy en muchas comunidades Judías occidentales y en Israel “vav” es el sonido aceptado. [Encyclopædia Judaica, Vol. 1, p. 90 and Vol. 8, cols. 79, 85-86]

En este sitio web, se prefiere el Hebreo Moderno y las grafías y pronunciaciones Judías. Por lo tanto, se usa YHVH y ocasionalmente “Yahveh.”

(2) Es una costumbre en muchas traducciones de la Biblia al Español sustituir un “eufemismo” — “el SEÑOR” (en pequeñas mayúsculas) — siempre que “YHVH” aparezca en el texto Hebreo. Esta costumbre (usada por Judíos como por Cristianos) sigue las tradiciones Judías que datan desde antes de la época de Yeshúa. El propósito original fue proteger el Nombre del uso común o el uso irreverente cuando la Biblia era leída en voz alta en una sinagoga o cuando el nombre de Dios era dicho.

 Hashem     הַשֵּׁם

La Mishná (datada hacia 200 EC) comienza a usar el término “Ha-Shem” o “hashem” (literalmente, El Nombre) como un eufemismo para “YHVH” (Mishná: Yoma 3:8; 4:2; 6:2; Sanedrín 7:5, 8; Talmud de Babilonia: Sanedrín 56b).

Hoy en las sinagogas durante la lectura de las Escrituras la palabra Adonai (Heb, mi Señor) es dicha en lugar de “YHVH.” Pero en una conversación o en documentos escritos, los Judíos Ortodoxos lo sustituyen por “Hashem” para proporcionar una mayor protección del Nombre.

(Nosotros usamos eufemismos todo el tiempo. Nosotros no llamamos a nuestros padres “Daniel” o “Miriam” — nosotros nos dirigimos a ellos como “Padre/Papá/Papi” o “Madre/Mamá/Mamita.” Si se observa un honor respetuoso (así debiese serlo) con otros ajenos a nuestra familia. ¿Cuánto más para con nuestro Creador?)

En la época de Yeshúa, el término “Cielo” también era usado como un eufemismo para el Nombre de Dios o para Dios mismo. En el Nuevo Testamento encontramos “el Reino de los Cielos” como un sinónimo de “el Reino de Dios” (esp. en Mateo). El hijo pródigo confesó que él “pecó contra el Cielo” (Lucas 15:18). Yeshúa pregunta a los escribas de la Torá si la obra de Juan el Inmersor era “de los Cielos o de los hombres” (Lucas 20:4). Y mientras oraba, Yeshúa alzó sus ojos a “los Cielos” (a Aquel que los llenaba) (Juan 17:1).

(3) El nombre Español Jehovah fue acuñado por los Católicos Romanos en algún momento de la Edad Media. Está basado en una falta de entendimiento de los textos Hebreos Masoretas donde las vocales a-o-ai (de la palabra “Adonai”) fueron impresas con las consonantes Y-H-V-H para recordar al lector decir la palabra “Adonai” y no intentar pronunciar el nombre sagrado. La primera sílaba “Je-” en Jehovah se explica así: en la Edad Media, la “J” era dicha como “Y” (como en Alemán). La primera vocal (sheva) en Adonai es pronunciada como “a”, pero como una corta “e” con la consonante “Y.”

 יְהֹוָה

“Jehovah” es usada siete veces en la Versión King James de 1611 (e.g., Gen 22:14; Ex 6:3; 17:15; Jue 6:24; Sal 83:18; Isa 12:2; 26:4) y se encuentra en muchos antiguos himnos. Pero no es esta una pronunciación auténtica del nombre de Dios. Muchas Biblias modernas tienen notas haciendo referencia a esto en sus introducciones.

Para una buena discusión de la cuestión entre Jehovah/Yahweh ver “God, Names of” en Encyclopædia Judaica, vol. 7, col. 680, y “God, Names of” en International Standard Bible Encyclopedia (rev. ed., 1982), 2:504-09, esp. 506-07.

Para un punto de vista de las tradiciones Rabínicas acerca del Nombre ver Ephraim Urbach, “The Power of the Divine Name” (chap. 7) en The Sages: Their Concepts and Beliefs (Harvard Univ. Press, 1987), 124-34.

Para una antigua, detallada historia de la palabra “Jehovah” ver dos artículos de George F. Moore: “Notes on the Name YHVH” en American Journal of Theology 12 (1908): 34-52 y “Notes on the Name YHVH” en American Journal of Semitic Languages & Literatures 25 (1909): 312-18.

El análisis gramatical, sin embargo, no levanta mucho el velo del misterio del nombre del Creador. Aún para Aquel que prohíbe todas las imágenes estáticas de sí mismo, la idea de que él será o llegará a ser lo que él quiera ser — siendo él más como viento y fuego que como imágenes congeladas en piedra y oro — la vaguedad de su Nombre es apropiada. Una definición técnica sigue siendo intrigante.

Su “persona” es otra cosa.

Gramática o Persona

El nombre de Dios no es un amuleto mágico que deba ser pronunciado correctamente para conjurarlo o persuadirlo para que se escuchen las oraciones de uno. Su nombre transmite su carácter, la esencia de su persona. Este dice algo acerca de quién es él. Cuando Dios explicó su nombre a Moisés en el Monte Sinaí él no lo expuso en gramática Hebrea sino que reveló su carácter:

YHVH pasó por en frente de él y proclamó:
YHVH, YHVH — un Dios compasivo y de gracia, lento para la ira, pero abundante en inmutable amor y fidelidad, que guarda inmutable amor para millares, que perdona la iniquidad, la rebelión, y el pecado; pero que no dará por inocente al culpable. (Ex 34:6-7)

El mismo nombre revelado de Dios está aquí tejiendo el pacto que haría con Israel.

YHVH—Él será… siempre el mismo, siempre recto, siempre santo, siempre fiel para aquellos que guardan su pacto. “Este es mi nombre para siempre, y este es mi memorial para todas las generaciones” (Éxodo 3:15). El nombre está siempre vinculado a lo que está haciendo por su pueblo dentro de su relación de pacto. “YHVH” podría ser llamado el Nombre del Pacto de Dios, porque él es el “Guardián del Pacto de Amor” (notzer jesed) (Éxodo 36:7).

Un Nombre Entregable

A través de las Escrituras, Dios pone su nombre personal en ciertos lugaresobjetos o personas.

Este acto implica varias cosas: propiedad, adopción, incluso matrimonio. Esto significa que ese lugar o persona demostrarían el carácter de Dios, o deberían ser una demostración viviente de un principio particular que Dios buscaba observar de otros seres humanos.

Cuando la “Bendición de Aarón” (Núm 6:24-26) fue dicha sobre el pueblo, lo seguía la palabra divina: “Entonces ellos invocarán [lit. pondrán] mi Nombre sobre los hijos de Israel” (ibid. 27).

En aquel tiempo estaba estrechando el enfoque. Dios comienza a poner su nombre en una ciudad específica en un monte específico en una construcción específica.

A esta ciudad la cual yo he escogido, y el Templo del cual dije: “Mi nombre estará allí” (2 Reyes 23:27)

YHVH dijo, “Mi Nombre estará en Jerusalén por siempre.” (2 Crónicas 33:4)

YHVH ha escogido a Sion. (Salmo 132:13)

[David] construirá una casa para mi Nombre. (2 Samuel 7:13)

Hashem TzidkeinuHay incluso un significado más profundo por venir.

Mucho más importante que la geografía y arquitectura son los ocupantes de Jerusalem en el Monte de Sion. Dios habló de “mi pueblo que lleva mi nombre” (2 Crónicas 7:14). Él no dijo, “Mis tiendas y casas, calles y gran templo que llevan mi nombre.”

En el libro de Jeremías, Dios otorga su nombre al futuro hijo de David (el Mesías) y a Jerusalem, a los ocupantes. El Rey y el pueblo comparten una identidad común:

Levantaré a David un Renuevo justo…; este será su nombre por el cual él será llamado: YHVH Tzidkeinu [“el SEÑOR es nuestra justicia”]. (Jeremías 23:5, 6)

En aquellos días Judá será salvo, y Jerusalem habitará seguramente; y este es el nombre por el cual ella será llamada: YHVH Tzidkeinu. (Jeremías 33:16)

 YHVH Tzidkeinu     ּיהוה צִדְקֵנו

El Mesías ben David y Jerusalem suponen vestir un mismo manto singular de familia — el único muy usado por, y dado por Dios mismo.

Personas Con el Nombre

Ilustrando además este principio, nos encontramos con el tetragramaton incrustado en nombres de varios hombres y algunas mujeres.

Yeho-    יְהוֹ

Yo-    יוֹֹ

-yah    יָה-

-yahu    יָהוּ-

Como un elemento anterior, es abreviado Yeho-:
Yehoyaqim (Joaquím) (YHVH levanta)
Yehonatan (Jonatán) (YHVH ha dado)
Yehoram (Joram) (YHVH es ensalzado)
Yehoshafat (Josafat) (YHVH ha juzgado)

El elemento anterior puede ser abreviado como Ye- o Yo-:
Yehu (Jehu) (Yeho+hu: YHVH es él)
Yo’el (Jo-El) (YHVH es Dios)
Yojeved (Jojebed) (YHVH de gloria)

Como elemento posterior, este aparece como -yah o -yahu:
Yedidyah (Jedidías=Salomón) (amado de Yah)
Eliyah o Eliyahu (Elías) (Mi Dios es Yah)
Yirmeyah o Yirmeyahu (Jeremías) (alzado por Yah)
Ovadyah (Abadías) (siervo de Yah)
Zecharyah (Zacarías) (recordado por Yah)

El Nombre aparece en el famoso Haleluyah (Aleluya). La palabra es literalmente un mandato en hebreo: Halelu-Yah: “Todos alaben a Yah, el Señor.” [En algunos documentos aparece como “Aleluiah”. El final -iah viene de la Biblia de la Septuaginta Griega y es pronunciado”-yah.”]

El Nombre de la Liberación

El Nombre también aparece en nombres en combinación con el verbo Hebreo yasha, que significa ayudar, liberar, rescatar o salvar. Aquí hay dos ejemplos significativos:

 Yasha    יָשַׁע

1) Josué, general y sucesor de Moisés, originalmente no se llamaba Josué. Números 13:16 grabó: “Moisés llamó a Oseas el hijo de Nun, Josué.”

Gramaticalmente, “Oseas” parece significar “¡Ayuda!, ¡Salva!” [Hifil, infinitivo absoluto, forma imperativa de yasha]. En contraste, “Josué” en Hebreo es “Yehoshúa” y significa “YHVH, el SEÑOR, ayuda o salva.”

El cambio de nombre centró la atención en la fuente de ayuda. A través de Yehoshúa, YHVH rescataría a su pueblo. (En el apócrifo, los maestros reconocen el simbolismo de su nombre: “Josué… de acuerdo a su nombre fue hecho grande para salvar a los elegidos de Dios“; Siraj 46:1).

Hoshea   הוֹשֵׁעַ

Yehoshua   יְהוֹשׁוּעַ

Yeshua   יֵשׁוּעַ

A lo largo de los primeros libros de la Biblia Hebrea, el nombre de Josué es deletreado Yehoshúa. Después del Exilio de Babilonia, el nombre sufrió un acortamiento, aparentemente se eliminó el elemento del nombre santo (Yeho-) para que así los paganos no lo profanaran. Por esto en libro de Nehemías post-exilio, Josué es llamado “Yeshúa el hijo de Nun” (Nehemías 8:17).

Esta es la sucesión: Oseas hijo de Nun > Yehoshúa hijo de Nun > Yeshúa hijo de Nun.

Incluso la abreviatura de “Yeshúa” retiene el original significado: “YHVH salvará.” En la Biblia Griega (la Septuaginta, LXX), Yehoshúa y Yeshúa son ambos representados por un nombre: Yesous. Este es también el nombre usado después en el Nuevo Testamento Griego ambos, Josué (Hechos 7:45; Hebreos 4:8) y Jesús.

Por tanto el nombre Judío Griego ‘Jesús’ representa el hebreo “Yehoshúa” y “Yeshúa.”

Clarificaciones del nombre “Yeshúa”

• Algunos escritores modernos dicen que el nombre Yeshúa significa “salvación.” Pero este en realidad significa “YHVH salva.” La palabra Hebrea salvación se deletrea con la “h” final, como: yeshuah (yeshuá).

• Algunos grupos discrepantes deletrean su nombre Yahshua o Yahushua. No hay bases bíblicas o históricas para sostenerlos, son incorrectos. La vocal Masoreta tzeirei usada en el nombre “Yeshúa” en la Biblia Hebrea (Esp. Jeshua) y la vocal Griega eta en la Septuaginta prueban que la Antigua pronunciación de la primera sílaba era “Ye-” y no “Yah-“.

• El deletreo Y’shua (con un apóstrofe representando un “sheva”) no es válido, ya que ignora la vocal tzeirei bajo la yod. Los nombres “Yehoshuah” y “Yeshayah” tienen el sheva bajo la yod, pero en el texto Masoretico de la Biblia el nombre “Yeshúa” tiene un tzeirei, no un sheva — también está en el Hebreo moderno del Nuevo Testamento por Salkinson, Delitzsch, Israel Bible Society). Ver Esdras 2:2 y Nehemías 7:7, etc.

2) El nombre hebreo del profeta Isaías se da en dos formas en la Biblia: Yeshayahu y Yeshayah (acortado). Como el nombre de Josué (“Yehoshúa”) este nombre tiene los mismos 2 elementos: yasha (salvar) y Yah(u). Pero el orden es inverso. Yesha–yahu significa “salvación o liberación (de) YHVH.” Y justo como la nueva forma del nombre Josué, el nombre de Isaías localiza la fuente de la liberación: Dios mismo.

Yeshayahu   יְשַׁעְיָהוּ

Yeshayah   יְשַׁעְיָה

(Gr) Hesaias   Ἠσαΐας

Los lectores cuidadosos de Isaías notarán que el tema de la yeshuá (salvación) se recorre a través del libro. En los últimos tiempos otras personas llevaron el nombre Yeshayahu (1 Crónicas 25:3, 15; 26:25) y Yeshayah (1 Crónicas 3:21; Esdras 8:7, 19; Nehemías 11:7).

Esto sugiere ya sea admiración por el profeta Isaías o tal vez un renacimiento del tema bíblico de que sólo en Dios aparecería la liberación de Israel.

Yeshúa de Nazaret: El Hombre del Nombre

Este patrón de nombrar a las personas con el fin de ejemplificar el principio de que el Dios de Israel liberará a su pueblo es muy poderoso.

A lo largo de los siglos Israel ha esperado que Dios estuviera a la altura de su nombre y mantuviera su pacto, como le había definido esto a Moisés en el Monte Sinaí en la fundación de la nación: el Leal Guardián del Pacto (Éxodo 34:6-8). Cuando estaban en el exilio de Babilonia ellos especialmente le llamaron a él para que los rescatara. Ellos creyeron en su nombre, lo que es representativo de él.

No puede ser un accidente de la historia o una coincidencia fascinante que el nombre del hombre de Nazaret — Yeshúa — a quien muchos creyeron ser el Mesías, llevará también el simbólico nombre “YHVH salvará.”

 Yeshúa   יֵשׁוּעַ

El nombre se ajusta al momento y a su carácter. En este contexto hebreo bíblico es, creo, importante entender cómo los judíos del primer siglo podrían haber percibido a Yeshúa y su misión.

El nombre que Dios una vez “explicado” a Moisés en Éxodo 34, demostrado a Israel a lo largo de su historia, es el mismo nombre de este Nazareno también “caracterizado” así, en su vida completa. Él encarnaba la esencia del Nombre. Demostró el carácter de Dios, la voluntad y el propósito de liberar a su pueblo. Vino tanto en el nombre de su padre como también para revelarlo. Los judíos de habla hebrea habrían oído un rico eco cuando escuchaban el nombre hablado “Yeshúa”.

Oyendo el Nombre en el N.T.

Repartida por todo el NT está en evidencia que sus escritores y maestros judíos eran conscientes de este enlace lingüístico y teológico. Sustituyendo los nombres hebreos para aquellos en griego, entonces escuchamos:

Ella dará a luz un hijo; y llamarás su Nombre Yeshúa, porque este es quien salvará [Heb. yasha] a su pueblo de sus pecados. (dicho por un ángel; Mateo 1:21)

Y no hay salvación [Heb. yeshuá] en ningún otro; porque no hay otro Nombre bajo el cielo dado a los hombres, en el cual puedan ser salvos [Heb. yasha]. (Hechos 4:12)

Dios lo exaltó hasta lo sumo, y puso en él un Nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Yehoshúa se doble toda rodilla, de los que están en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra, y para que toda lengua confiese que Yeshúa el Mesías es Señor, para la gloria de Dios el Padre. (Filipenses 2:9-11)

Yo he venido en Nombre de mi padre. . . [Padre] Yo he manifestado tu Nombre a los hombres que del mundo me diste, tuyos eran y me los diste…” (Juan 5:43; 17:6)

El nombre “Jesús” para la mayoría de personas de habla española puede haber perdido sus antiguas asociaciones. Sin embargo, su potente emanación teológica de las Escrituras hebreas sigue siendo una realidad viviente para los que descienden a las corrientes más profundas.

Nota: En el español antiguo, el nombre Jesús no era pronunciado así. En ese entonces, como en Latín, la “J” española era dicha como “i” y las vocales “e” y “u” eran ambas largas. Por lo que, el nombre era pronunciado Iesus, que es cómo se dice en Latín y en el NT Griego.

Fuente: Hebrew-Streams, “Hashem – The Name”, traducido por CMCH.

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