Declaración sobre el Matrimonio

Por el Comité de Teología UMJC

La Escritura ampliamente retrata y analiza al matrimonio, comenzando con los primeros relatos en el libro del Génesis. El Mesías Yeshúa citó textos de Génesis para proporcionar una definición del matrimonio que dio al responder a una pregunta sobre el divorcio:

Algunos fariseos se le acercaron y, para ponerlo a prueba, le preguntaron: —¿Está permitido que un hombre se divorcie de su esposa por cualquier motivo? —¿No han leído —replicó Yeshúa— que en el principio el Creador “los hizo hombre y mujer”,  y dijo: “Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegarán a ser un solo cuerpo”?  Así que ya no son dos, sino uno solo. Por tanto, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.  (Mateo 19:3-6).

Las palabras del Mesías indican que Dios es el que une al hombre y la mujer en lo sexual, emocional y espiritual. Por lo tanto, el matrimonio es un pacto sellado y divinamente afirmado que se hace entre tres partes, la comunidad es testigo y promete su apoyo. El matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer, bajo la bendición de Dios, con la comunidad como testigo. Por lo tanto, no es un asunto estrictamente privado, ni sólo de elección individual. A partir de esta simple imagen, y de las discusiones de los parámetros del matrimonio que se encuentran en otros lugares en la Escritura, podemos derivar varios puntos de interés para la vida comunitaria entre nuestras congregaciones.

1. El Divorcio

El Mesías Yeshúa cita los pasajes en Génesis para equilibrar el permiso implícito del divorcio que se encuentra en Deuteronomio 24. Él dice que el divorcio es permitido “debido a la dureza de vuestro corazón” (Mateo 19:8), pero no es la intención de Dios desde el principio. Los Escritos Apostólicos conceden explícitamente el permiso para el divorcio en el caso de la infidelidad sexual (Mateo 5:32) y, posiblemente, el abandono (1 Corintios 7:15).  Las comunidades pueden evaluar si serían necesarios otros casos de divorcio, tal como lo concerniente a la seguridad de uno de los cónyuges o si la familia entera está en riesgo debido a la unión.

2. Las relaciones sexuales fuera del matrimonio

A. El adulterio es la unión sexual entre dos personas, al menos uno de los cuales está casado con alguien más. Se representa como un pecado grave en toda la Escritura, y de hecho un delito capital en la legislación mosaica.

B. Las relaciones sexuales entre dos personas no casadas está prohibido y considerado como inmoralidad sexual en el Escrituras. El nivel de compromiso entre las partes o la intención de casarse, son irrelevantes. El lugar adecuado para la expresión sexual es el matrimonio (Éxodo 20:14, Ex. 22:15-16; 1 Cor. 6:18-20; 1 Co. 7:1-8, 10; 2 Cor 12:21; Hebreos 13:4).

3. Unión del mismo sexo

La definición del Mesías Yeshúa sobre matrimonio sigue la definición con la cual comienza la misma Torá: “Dios creó varón y hembra”. De hecho, el matrimonio como la unión de una sola carne de dos individuos es posible gracias a la complementariedad de los dos, como masculino y femenino, varón y mujer.

Sea cual sea el estado de la unión sexual entre dos personas del mismo sexo, este no es el mismo matrimonio retratado en toda la Escritura, confirmado por el testimonio unánime de las tradiciones judías y cristianas. Porque el matrimonio es un pacto sellado y divinamente afirmado entre un hombre y una mujer, nuestras congregaciones no reconocen las uniones del mismo sexo como un matrimonio, y negamos realizar o afirmar uniones del mismo sexo.

4. Familia

Uno de los principales propósitos del matrimonio es la creación de una familia. Esto implica no sólo la familia de padres e hijos, sino también a la familia ampliada, multigeneracional y de la comunidad espiritual de la que forman parte. Como se indica en nuestra declaración de fe, “La vida espiritual está conectada al mundo por las piadosas familias dentro del marco relacional de congregaciones, con lo que las personas han de ser alentadas, entrenadas y disciplinadas. Las familias en las congregaciones judías mesiánicas deben ser fortalecidas y establecidas en su llamado judío del pacto de vida. Las congregaciones judías mesiánicas están llamadas a unirse en asociaciones de judíos mesiánicos, donde encontrarán enriquecimiento y rendición de cuentas. (Mateo 18:15-18; Gál. 6:1-2; Romanos 9:1-5; I Corintios 7:17-20)”

5. La soltería

Las actividades congregacionales deben ser de apoyo de la vida familiar, así como de las necesidades especiales de los niños pequeños y sus padres, sin minimizar la importancia o la participación de las parejas sin hijos, así como los solteros. La soltería es una opción legítima para los miembros de nuestra comunidad. Además, diversos factores en la cultura de hoy pueden retrasar o impedir el matrimonio como una posibilidad para muchos, o resultar en divorcio, incluso cuando una de las partes no inicia o acepta esto. Por lo tanto, la Comunidad Judía Mesiánica tiene que tener cuidado al ver y hablar de la soltería sin estigma, y afirmar los beneficios de la soltería como dice en 1 Corintios 7, sin minimizar las dificultades y retos de la soltería, ya sea asumida como un llamado intencional o simplemente debido a las circunstancias.

Fuente: Statement on Marriage (Declaración sobre el Matrimonio, UMJC), traducido por BetelShadai

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Un comentario

  1. saludos amigos mesianicos CHILENOS

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